Como MÉDICO DEL CORAZÓN, INSISTO a los mayores a tomar esta vitamina que destapa las venas

Estimado lector, como profesional de la cardiología con años de experiencia en el cuidado de la salud vascular, existe una recomendación que, con base en la evidencia científica, reitero con especial énfasis a mis pacientes mayores: el papel fundamental de la vitamina B3, conocida como Niacina. Sin embargo, es crucial partir de una aclaración: ningún nutriente "destapa" arterias ya obstruidas de forma mágica. Su verdadero valor es profiláctico y de apoyo, actuando como un protector y regulador clave del sistema circulatorio.

Con el paso de los años, nuestras arterias pueden verse afectadas por la acumulación de placa (aterosclerosis), un proceso que reduce su diámetro y elasticidad, comprometiendo el flujo sanguíneo. La niacina interviene en este proceso de manera multifacética. En primer lugar, ejerce un efecto favorable único sobre el perfil lipídico. Es el agente disponible más eficaz para elevar de manera significativa los niveles del colesterol HDL (el "colesterol bueno"), a la vez que reduce los triglicéridos y modera el LDL (el "colesterol malo"). Esta acción contribuye a ralentizar la progresión de la aterosclerosis.

En segundo lugar, la niacina posee propiedades vasodilatadoras, mejorando la capacidad de los vasos sanguíneos para relajarse y expandirse, lo que favorece una circulación más fluida. Además, tiene un efecto antiinflamatorio sobre el endotelio, la capa interna de las arterias, ayudando a mantener su salud y funcionalidad.

La insistencia como médico viene aquí: la niacina con este propósito no debe autoprescribirse. Dosis terapéuticas, superiores a las obtenibles mediante la dieta (presente en carnes magras, pescados, cacahuetes y setas), deben ser exclusivamente pautadas y supervisadas por un médico. Esto se debe a que puede presentar efectos secundarios, como el intenso rubor cutáneo, y requiere monitorización de la función hepática. No es un suplemento inocuo.

Por lo tanto, mi insistencia no es a "tomar un suplemento", sino a consultar con un especialista para evaluar la necesidad individual. En el contexto de un plan integral que incluya una dieta mediterránea, ejercicio regular y el control de la presión arterial, la niacina, bajo prescripción médica, puede ser una herramienta valiosa en la estrategia para preservar la salud arterial y, metafóricamente, ayudar a mantener "despejado" el vital sistema de tuberías de nuestro cuerpo. La verdadera medicina preventiva se basa en conocimiento, no en mitos, y en la supervisión profesional constante.

 

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