Personas mayores: se sorprenderán de lo que esta vitamina puede hacer por la circulación en las piernas y el apoyo a los coágulos

Para las personas mayores, mantener una circulación sanguínea óptima, particularmente en las piernas, es un aspecto crucial para preservar la independencia y la calidad de vida. Una función vascular eficiente asegura una correcta oxigenación de los tejidos, previene la pesadez, los calambres nocturnos y la sensación de frío constante. En este contexto, una vitamina destaca por su papel fundamental, no solo en la circulación sino también en la salud de la sangre misma: la Vitamina K2, a menudo acompañada por su aliada, la Vitamina D3.

La sorpresa para muchos radica en que, si bien la vitamina K es conocida por su función en la coagulación (de ahí su nombre, de la palabra danesa "Koagulation"), su variante K2 tiene una misión distinta y complementaria. La vitamina K2 actúa como un "director de tráfico" del calcio en el cuerpo. Su función principal es activar proteínas que se aseguran de que el calcio se deposite en los huesos (donde es necesario) y no en las paredes de las arterias o en los tejidos blandos (donde puede causar problemas). Este proceso de "limpieza" vascular es vital, ya que la acumulación de calcio en las arterias (arterioesclerosis) es una de las principales causas de rigidez y estrechamiento de los vasos sanguíneos, dificultando gravemente el flujo sanguíneo hacia las piernas.

Por otro lado, una circulación deficiente y ciertas condiciones de salud pueden aumentar el riesgo de formación de coágulos peligrosos (trombosis). Aquí, el papel de la vitamina K tradicional (K1 y K2 en equilibrio) es esencial para una coagulación saludable y regulada. Asegura que el cuerpo tenga la capacidad de formar coágulos cuando sea necesario (por ejemplo, ante una herida), pero evita que esta coagulación sea excesiva o se produzca en el lugar incorrecto dentro de los vasos sanguíneos.

La vitamina K2 se encuentra principalmente en alimentos fermentados (como el natto japonés, ciertos quesos maduros) y en carnes de animales alimentados con pasto. Sin embargo, dada la dificultad para obtener cantidades suficientes solo con la dieta, y considerando la disminución en la absorción de nutrientes propia de la edad, su suplementación se ha convertido en un tema de gran interés para la salud geriátrica.

Es imperativo destacar que cualquier intervención, especialmente con vitaminas que afectan la coagulación, debe ser supervisada por un médico. Las personas que toman medicamentos anticoagulantes como la warfarina (Coumadin®) deben mantener una ingesta muy estable de vitamina K, ya que interactúa directamente con el fármaco. Por lo tanto, el verdadero beneficio y la "sorpresa" positiva solo se obtienen a través de la personalización y el seguimiento profesional, conv

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