Personas mayores: se sorprenderán de lo que esta vitamina

Cuando se cumplen sesenta, setenta u ochenta años, el cuerpo empieza a enviar señales que antes no estaban. Las articulaciones crujen, la memoria falla en momentos incómodos, la piel se vuelve más frágil, el ánimo baja sin razón aparente. Muchas personas mayores aceptan estos síntomas como parte inevitable del envejecimiento. Y aunque es cierto que los años pasan para todos, lo que no siempre se sabe es que muchos de esos malestares no son "normales" sino carencias nutricionales disfrazadas de vejez. Hay una vitamina en particular que, cuando falta, imita casi todos los signos del envejecimiento acelerado. Y cuando se recupera, los cambios pueden sorprender incluso al más escéptico.

Estamos hablando de la vitamina B12, también llamada cobalamina. Es una de las vitaminas más subestimadas y, al mismo tiempo, una de las más deficientes en la población mayor. ¿Por qué? Porque con la edad, el estómago produce menos ácido clorhídrico, y ese ácido es necesario para separar la B12 de los alimentos donde se encuentra (carnes, huevos, lácteos, pescado). Una persona mayor puede estar comiendo carne todos los días y aún así tener niveles bajísimos de B12 porque su sistema digestivo ya no la extrae correctamente.

¿Qué pasa cuando falta B12? Los síntomas son engañosos: fatiga extrema que no mejora con el descanso, hormigueo en pies y manos, pérdida de equilibrio, problemas de memoria que parecen demencia, confusión mental, cambios de humor repentinos, lengua lisa y enrojecida, palidez, dificultad para caminar en la oscuridad. Muchos de estos síntomas se parecen sospechosamente al Alzheimer temprano o a la neuropatía diabética, pero a veces son solo falta de B12.

La buena noticia es que cuando se corrige la deficiencia, los resultados pueden ser sorprendentes en cuestión de semanas. Personas mayores que arrastraban años con "mala memoria" recuperan claridad mental. Quienes caminaban con inseguridad porque "las piernas no les respondían" recuperan equilibrio y firmeza. El hormigueo desaparece. El ánimo mejora notablemente.

¿Cómo asegurarse? Un simple análisis de sangre mide los niveles de B12. Si están bajos, el médico puede recomendar suplementos orales de alta dosis o, más efectivo en muchos casos, inyecciones mensuales de B12, que evitan el problema de la mala absorción estomacal. En Japón y varios países europeos, es común que las personas mayores reciban B12 de forma preventiva. En América Latina y Estados Unidos, todavía se ignora.

No toda la vejez es deterioro. Una parte importante es solo falta de nutrientes. Y la B12 es, quizá, la vitamina que más sorpresas agradables puede darle a una persona mayor que creía que su cansancio y su niebla mental eran para siempre. No lo son. A veces, el cuerpo solo necesita una pequeña molécula para volver a funcionar como debe.

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