Si quieres mejorar tu circulación solo tienes que comer esta fruta

Si sientes las piernas hinchadas, los pies fríos incluso en verano, o ese molesto hormigueo que aparece después de estar sentado un rato, tu circulación sanguínea te está pidiendo ayuda. Y aunque existen medicamentos y medias de compresión, hay una solución mucho más sabrosa y natural. Una sola fruta, disponible en cualquier mercado, puede marcar una diferencia enorme. No es la naranja, ni el limón, ni la fresa. Es la granada.

Así como lo lees. La granada (Punica granatum) es considerada por muchos cardiólogos funcionales como el mejor alimento para la circulación de piernas y brazos. ¿La razón? Está cargada de punicalaginas, unos antioxidantes tan potentes que superan incluso al té verde y al vino tinto. Estos compuestos protegen el óxido nítrico en tu sangre, una molécula esencial que relaja las paredes de las arterias y las venas. Cuando el óxido nítrico funciona bien, la sangre fluye sin obstáculos, los tobillos dejan de hincharse y esas molestas varices comienzan a notarse menos.

Pero hay más. La granada es rica en potasio, que contrarresta el sodio de la dieta moderna y reduce la retención de líquidos. También contiene vitamina K, necesaria para mantener la flexibilidad de los capilares, evitando que se rompan con facilidad (adiós a esos pequeños puntitos rojos en las piernas).

¿Cómo comerla para mejorar la circulación? La mejor forma es en su estado natural, abriendo la fruta y comiendo los granos enteros. Un puñado al día es suficiente. También puedes tomarla como jugo recién exprimido, pero sin colar los restos de pulpa, porque ahí está la fibra y la mayor concentración de polifenoles. Evita los jugos comerciales, que suelen estar llenos de azúcar añadida y carecen de los compuestos activos.

¿Resultados? Personas con insuficiencia venosa leve que incorporan la granada a su desayuno durante tres semanas seguidas reportan menos pesadez al anochecer y una sensación de "piernas más ligeras". Por supuesto, esto no sustituye a caminar diariamente ni a elevar las piernas al final de la jornada. Pero si quieres un empujón natural, delicioso y respaldado por la ciencia, ya sabes qué fruta buscar en tu próxima ida al mercado. Tu circulación te lo agradecerá.

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