La VITAMINA OBLIGATORIA que tu TIROIDES NECESITA

La tiroides es una glándula pequeña con forma de mariposa ubicada en el cuello, pero no te dejes engañar por su tamaño. Ella gobierna el ritmo de todo tu cuerpo: tu energía, tu temperatura, tu peso, tu estado de ánimo, incluso la fuerza de tu cabello y tus uñas. Cuando la tiroides falla, todo falla. Y hay una vitamina en particular que es absolutamente obligatoria para que ella cumpla su trabajo. Sin ella, la tiroides simplemente no puede funcionar.

Esa vitamina no es otra que la vitamina D. Sí, la misma que mencionamos para los huesos, pero su papel en la tiroides es igual de crucial. Durante años, los médicos se enfocaron solo en el yodo como el gran protagonista de la salud tiroidea. Y es cierto, el yodo es importante. Pero la vitamina D es el director de orquesta que permite que todo el sistema hormonal tiroideo responda correctamente.

¿Cómo funciona? Las células de la tiroides tienen receptores específicos para la vitamina D. Cuando la vitamina D se une a esos receptores, regula la expresión de genes que controlan la producción de hormonas tiroideas como la T3 y T4. Además, la vitamina D modula el sistema inmunológico y reduce la inflamación autoinmune. Esto es especialmente importante porque la causa más común de hipotiroidismo en adultos es una enfermedad autoinmune llamada tiroiditis de Hashimoto, donde el propio cuerpo ataca a la tiroides. La vitamina D ayuda a calmar ese ataque.

Los síntomas de deficiencia de vitamina D en relación con la tiroides son varios: fatiga extrema que no mejora con el descanso, caída del cabello, piel seca, aumento de peso sin explicación, sensibilidad al frío y, curiosamente, dolor en el cuello o sensación de que la garganta está inflamada sin tener gripe.

Un estudio publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism encontró que más del 85% de las personas con hipotiroidismo tienen niveles bajos de vitamina D. Pero la buena noticia es que cuando se suplementa adecuadamente, muchos pacientes notan una mejoría notable en su energía y bienestar general, incluso antes de que los niveles de hormonas tiroideas se normalicen por completo.

¿Qué hacer? Pide a tu médico un análisis de 25-hidroxivitamina D. Si estás por debajo de 30 ng/ml, necesitas sol. Y si el sol no es suficiente, necesitas suplementos, generalmente entre 1000 y 2000 UI diarias. Tómala siempre con una comida que contenga grasa para que se absorba bien.

Tu tiroides trabaja en silencio para ti cada segundo de tu vida. Devuélvele el favor dándole la vitamina obligatoria que tanto necesita. Ella sola no puede pedírtelo, pero su mal funcionamiento te lo grita de muchas maneras. Escúchala.

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