Coman ESTO antes de acostarse para aumentar el flujo sanguíneo y la circulación
Si sientes pies y manos frías con frecuencia, piernas cansadas al final del día o esa molesta sensación de hormigueo, es posible que tu circulación sanguínea no esté funcionando como debería. Y aunque durante el día nos movemos, es por la noche, mientras descansamos, cuando el cuerpo tiene la mejor oportunidad para reparar y mejorar el flujo de la sangre. La clave está en qué comer justo antes de acostarte.
El alimento estrella para esta misión es un puñado pequeño de nueces o almendras acompañado de una rodaja de naranja o kiwi. Suena sencillo, pero esta combinación es una potencia natural para la circulación. Las nueces y almendras son ricas en arginina, un aminoácido que el cuerpo convierte en óxido nítrico. ¿Qué hace el óxido nítrico? Relaja y ensancha los vasos sanguíneos, permitiendo que la sangre fluya con mayor libertad, incluso mientras duermes profundamente.
Por su parte, la naranja o el kiwi aportan una dosis generosa de vitamina C y flavonoides. La vitamina C fortalece las paredes de las venas y capilares, haciéndolos más elásticos y menos propensos a pequeñas rupturas que causan esas manchas moradas o la sensación de piernas pesadas. Los flavonoides, además, reducen la inflamación silenciosa que a menudo dificulta la circulación en personas sedentarias o mayores de 50 años.
El momento ideal es comer esta pequeña merienda unos 30 minutos antes de acostarte. No más de una nuez pequeña por cada fruta, porque el exceso de fibra o grasa justo antes de dormir podría hacerte mal. Lo importante es la constancia: al repetir este hábito cada noche, tu cuerpo empieza a producir óxido nítrico de forma más eficiente y tus vasos se mantienen más flexibles.
Los beneficios no se notan de un día para otro, pero después de una semana muchas personas reportan despertar con las manos más tibias, menos calambres nocturnos en las piernas e incluso una sensación de ligereza al levantarse. Eso es la circulación trabajando a tu favor mientras tú simplemente duermes.
Como siempre, ningún remedio natural sustituye una consulta médica si tienes problemas circulatorios diagnosticados, pero incorporar este pequeño gesto nocturno es un paso sencillo y delicioso para cuidar tus venas y arterias sin pastillas ni esfuerzo. Pruébalo y tus piernas te lo agradecerán.