Deja de Hacer Esto y Nunca Más Te Despiertes para Orinar de Noche
Despertarse dos, tres o incluso cuatro veces cada noche para ir al baño es una de las mayores frustraciones para las personas mayores de 50 o 60 años. No solo fragmenta el sueño, sino que al día siguiente llegan el cansancio, la irritabilidad y la niebla mental. Muchos creen que es algo normal del envejecimiento, pero la verdad es que, en la mayoría de los casos, hay un hábito nocturno sencillo que está provocando esas interrupciones. Y lo mejor es que se puede corregir.
¿De qué hábito se trata? Beber líquidos después de la cena. Especialmente infusiones, agua sola, jugos o caldos. El error más común es tomar una "taza de té relajante" una hora antes de dormir, pensando que ayuda a conciliar el sueño. Lo que realmente hace es llenar la vejiga justo cuando el cuerpo reduce su producción de hormona antidiurética (la que concentra la orina durante la noche). El resultado: a las dos o tres horas, tu vejiga te despierta con una señal de emergencia.
La solución es radical pero efectiva: dejar de beber cualquier líquido al menos dos horas y media o tres horas antes de acostarte. Esto incluye agua, té, café, leche, jugos, sopas y frutas con alto contenido de agua como sandía o naranja. La cena debe ser temprano y moderada en líquidos, y después de las 8 de la noche (o según tu horario de dormir) simplemente nada más.