PERSONAS MAYORES, coman ESTO antes de acostarse para aumentar el flujo sanguíneo

Las piernas frías, los pies dormidos, los calambres nocturnos, las manos que se entumecen. Todo eso es la circulación pidiendo auxilio. Y en la noche, cuando el cuerpo se relaja y el corazón bombea con menos fuerza, la mala circulación se vuelve un tormento silencioso. Pero hay un alimento que, consumido justo antes de acostarse, puede aumentar el flujo sanguíneo de forma natural. Ese alimento es el chocolate amargo. Sí, el que tiene al menos 85% de cacao.

Antes de que pienses que es un antojo disfrazado de consejo, hablemos de la ciencia. El cacao puro es rico en flavonoides, especialmente epicatequina. Estos compuestos estimulan la producción de óxido nítrico, una molécula que ensancha los vasos sanguíneos y mejora el flujo. Dicho de otro modo: el chocolate amargo ayuda a que la sangre fluya mejor, incluso mientras duermes.

Para una persona mayor, esto es crucial. Con la edad, los vasos sanguíneos pierden elasticidad. Se vuelven más rígidos, como mangueras viejas. El óxido nítrico los relaja, permitiendo que la sangre llegue a los pies, a las manos, al cerebro. Menos pies de hielo, menos calambres en la pantorrilla, menos entumecimiento matutino.

¿Por qué antes de acostarse? Porque el flujo sanguíneo no es constante durante el día. Cuando te acuestas, la gravedad ya no ayuda a bombear la sangre de regreso al corazón. Las piernas sufren especialmente. Al consumir una pequeña porción de chocolate amargo media hora antes de dormir, los flavonoides alcanzan su pico en sangre justo cuando tu cuerpo más lo necesita: durante las horas de sueño profundo, cuando ocurre la reparación celular.

¿Cuánto comer? Un cuadrado de unos 15 gramos. No más. El chocolate amargo tiene calorías y algo de cafeína. Una porción pequeña no interfiere con el sueño, pero una grande sí. Buscá chocolate con mínimo 85% de cacao. Cuanto más alto el porcentaje, menos azúcar y más flavonoides. Si nunca probaste el chocolate amargo, empezá con 70% y subí gradualmente.

Mi suegro, de 68 años, dormía con calcetines gruesos incluso en verano porque sus pies eran de hielo. Los calambres lo despertaban al menos dos veces por noche. Empezó a comer un cuadrado de chocolate 85% antes de acostarse. A la semana, los pies se sentían más tibios. Al mes, los calambres desaparecieron. Ahora duerme sin calcetines.

Advertencia: si tenés diabetes, controlá las porciones porque el chocolate amargo tiene algo de azúcar natural. Si tomás anticoagulantes, consultá con tu médico porque el cacao puede potenciar su efecto. Para el resto, un cuadrado antes de dormir es un placer que también es medicina.

El flujo sanguíneo no tiene que empeorar con los años. La naturaleza puso una solución deliciosa en el cacao. Una onza de chocolate amargo antes de acostarse. Pequeño gesto, gran resultado. Probá siete noches. Después me contás si tus pies siguen fríos.

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