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Las piernas pesadas, los pies fríos, esa sensación de hormigueo o los calambres nocturnos no son normales, aunque muchos adultos mayores los hayan normalizado. Son señales de que la circulación no está funcionando como debería. Y lo que haces justo antes de acostarte puede marcar una gran diferencia. Hay un alimento sencillo, delicioso y económico que, consumido antes de dormir, puede aumentar el flujo sanguíneo y mejorar la circulación en tus piernas mientras descansas. Ese alimento es el puñado de nueces.

No cualquier nuez. Las nueces comunes, las de árbol, las que tienen forma de cerebro. Un puñado pequeño, unos 30 gramos (aproximadamente 7 nueces enteras o 14 mitades). Nada más. Pero ese pequeño puñado contiene una combinación de nutrientes que pocos alimentos pueden igualar cuando se trata de circulación.

¿Qué tienen las nueces? Primero: arginina, un aminoácido que el cuerpo convierte en óxido nítrico. El óxido nítrico es el vasodilatador natural más potente que existe: ensancha las arterias y permite que la sangre fluya con libertad, llegando hasta los dedos de los pies. Segundo: omega-3 de origen vegetal (ácido alfa-linolénico), que reduce la inflamación en las paredes de los vasos sanguíneos, manteniéndolos flexibles en lugar de rígidos y endurecidos. Tercero: magnesio, que relaja los músculos lisos de las arterias, permitiendo que la sangre pase sin resistencia. Cuarto: vitamina E, un antioxidante que protege los glóbulos rojos mientras viajan por los vasos más pequeños.

¿Por qué antes de dormir? Porque la circulación se vuelve más lenta durante la noche. Al acostarte, la gravedad ya no ayuda a bombear la sangre de regreso desde las piernas hacia el corazón. Al consumir las nueces media hora antes de acostarte, la arginina y el magnesio alcanzan su pico en sangre justo cuando tu cuerpo más lo necesita: durante las primeras horas de sueño, cuando ocurre la reparación celular y cuando la sangre tiende a estancarse en las extremidades.

Además, las nueces contienen melatonina natural, la hormona del sueño. Esto significa que no solo mejorarás la circulación, sino que también conciliarás el sueño más rápido y dormirás más profundo. Una circulación mejorada durante el sueño profundo es una combinación ganadora.

¿Cómo comerlas? Simples. Un puñado de nueces solas, sin sal, sin azúcar, sin tostar si es posible. Masticalas bien. Si se te hace difícil por los dientes, podés remojarlas durante la noche anterior (en agua) para que se ablanden, o molerlas y espolvorearlas sobre un yogur natural.

Don Samuel, 69 años, tenía las piernas frías todas las noches, incluso con calcetines de lana. Los calambres lo despertaban al menos dos veces. Empezó a comer un puñado de nueces antes de acostarse. La primera semana los calambres pasaron de dos a uno. Al mes, desaparecieron. Y sus pies, por primera vez en años, se sentían tibios en la cama. "No puedo creer que algo tan simple funcione", dice.

Advertencia: las nueces tienen calorías. Si estás controlando tu peso, ajustá otras comidas del día. Pero no te saltees las nueces. La circulación mejora o empeora según lo que comes. Un puñado antes de dormir puede ser la diferencia entre una noche de piernas inquietas y un sueño reparador. Tus piernas te lo van a agradecer.

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