EL REMEDIO MAS PODEROSO
romero es una de esas plantas que la gente asocia con la cocina, con el aroma de un asado o con un remedio de la abuela. Pero en las últimas décadas ha acumulado un cuerpo de investigación clínica que lo sitúa por encima de la mayoría de las infusiones tradicionales. No es una panacea. No cura enfermedades. Pero tiene datos en humanos que respaldan efectos concretos sobre la memoria, la ansiedad y la calidad del sueño, y eso ya es más de lo que se puede decir de muchas plantas que se venden como milagrosas. Al mismo tiempo, tiene contraindicaciones claras y un techo de dosis que no conviene ignorar.
Lo que dicen los ensayos clínicos en humanos
Memoria, ansiedad y sueño. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, publicado en 2018, reclutó a 68 estudiantes universitarios que recibieron 500 mg de romero o placebo dos veces al día durante un mes. Los resultados mostraron que el grupo de romero tuvo un rendimiento significativamente mejor en memoria prospectiva y retrospectiva, además de reducciones significativas en las puntuaciones de ansiedad y depresión. La calidad del sueño también mejoró, excepto en dos subescalas: latencia y duración del sueño. Es uno de los estudios más citados sobre romero oral y función cognitiva.
Agotamiento laboral. Otro ensayo aleatorizado, este de 2015, trabajó con 66 empleados de una empresa química en Irán durante dos meses. El grupo de intervención consumió 4 gramos de romero al día disueltos en 150 ml de agua. Al final del estudio, las puntuaciones de agotamiento laboral (burnout) mejoraron significativamente en el grupo de romero en comparación con el control (P = 0,03).
Biodisponibilidad. Un estudio de intervención en humanos publicado en 2021 evaluó por primera vez la biodisponibilidad y la farmacocinética de los polifenoles del té de romero. Los resultados indicaron que los polifenoles del romero son parcialmente biodisponibles, se metabolizan ampliamente y se transforman principalmente por la microbiota del colon. La excreción urinaria total de compuestos fenólicos fue de 235 micromoles, equivalente al 22,3 % de la ingesta. Esto significa que los compuestos activos del té sí llegan al torrente sanguíneo, aunque en proporción limitada.
Lo que respaldan los estudios en animales y laboratorio
El romero contiene ácido carnósico, ácido rosmarínico y otros diterpenos fenólicos con actividad antioxidante, antiinflamatoria, antimicrobiana y neuroprotectora demostrada en modelos experimentales. En prevención de diabetes, estudios en animales sugieren que el extracto de romero podría ayudar a reducir la glucosa, pero se necesitan más ensayos clínicos en humanos para confirmarlo. En salud ocular, algunos trabajos indican que los antioxidantes del romero podrían frenar la progresión de la degeneración macular asociada a la edad, pero la evidencia sigue siendo preliminar.
Advertencias de seguridad que no se pueden saltar
Interacciones medicamentosas. Según la Farmacopea Mexicana, el romero puede reducir la absorción y utilización del hierro dietético, lo que podría contribuir a anemia ferropénica. También se ha asociado con crisis epilépticas. Quienes toman ciprofloxacino deben tener precaución, porque el aceite esencial de romero podría antagonizar su efecto.
Riesgo de sangrado. El romero muestra actividad antitrombótica, lo que puede aumentar el riesgo de hemorragia. Las personas que toman anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios, o que tienen trastornos de coagulación, deben evitarlo.
Embarazo: contraindicado. Existe evidencia de actividad hormonal disruptiva y efectos embriotóxicos. No se recomienda en embarazadas ni en mujeres que buscan embarazarse.
Toxicidad a dosis altas. Una revisión señala que dosis elevadas de romero pueden afectar hígado, riñones y sistema reproductivo, incluyendo reducción de la producción de esperma, niveles de testosterona y densidad espermática, además de posibles efectos genotóxicos y anomalías fetales. Otra fuente describe que dosis altas pueden causar dolor de cabeza, insomnio, calambres musculares, taquicardia, vértigo, convulsiones, gastroenteritis, hemorragia uterina e irritación renal, y en casos extremos, coma o muerte.
Cómo prepararlo y consumirlo con criterio
Receta básica. Coloca 5 gramos de hojas frescas de romero (aproximadamente una cucharada) en 250 ml de agua hirviendo. Tapa y deja reposar 8 a 10 minutos. Algunas fuentes recomiendan hasta 15 minutos para extraer mejor los compuestos. Cuela y bebe tibio.
Frecuencia. Se sugiere 2 a 3 tazas al día, pero no prolongar su uso más de 3 meses seguidos. Después conviene descansar al menos un mes antes de retomarlo.
Para quién puede ser útil. Adultos sanos sin las contraindicaciones mencionadas. Personas que buscan apoyo para memoria y estado de ánimo, con base en los ensayos citados.
Quién debe evitarlo. Embarazadas, mujeres que buscan embarazarse, personas con epilepsia, trastornos de coagulación, quienes toman anticoagulantes o ciprofloxacino, y quienes tienen enfermedad hepática o renal.
En una frase: el té de romero no es una poción mágica, pero tiene más respaldo clínico que la mayoría de las infusiones tradicionales, sobre todo para memoria, ansiedad y sueño. También tiene límites claros: dosis, duración y contraindicaciones. Trátalo como lo que es: una bebida tradicional con evidencia real, que se disfruta mejor con respeto y no con exceso.