PERSONAS MAYORES, ¡Coman ESTO antes de acostarse

Para las personas mayores, la sensación de pesadez, calambres nocturnos o pies fríos puede estar relacionada con una circulación sanguínea menos eficiente en las extremidades inferiores. Mientras el cuerpo descansa, ciertos mecanismos de bombeo natural (como la acción de caminar) se detienen, lo que puede agravar estos síntomas. La elección de una cena o merienda ligera y estratégica antes de acostarse puede proporcionar nutrientes que apoyan la salud vascular y promueven un flujo sanguíneo más óptimo, contribuyendo a un descanso más confortable y reparador.

La clave está en seleccionar alimentos con propiedades vasodilatadoras, antiinflamatorias y ricas en minerales específicos, evitando siempre comidas pesadas, saladas o altas en grasas saturadas que dificulten la digestión y la circulación. Estos son algunos de los más recomendables para incluir en la última comida del día:

  1. Un puñado de nueces o almendras: Estos frutos secos son ricos en magnesio, un mineral esencial que actúa como un relajante natural de los músculos lisos que recubren las paredes de los vasos sanguíneos, facilitando su dilatación. Además, aportan arginina, un aminoácido precursor del óxido nítrico, una molécula clave para la vasodilatación. Consumirlos crudos y sin sal es la mejor opción.

  2. Un plato pequeño de avena cocida: La avena es una fuente de fibra soluble (beta-glucanos) que ayuda a mantener niveles saludables de colesterol, un factor importante para la salud arterial. Su contenido en vitamina E y antioxidantes protege las células del daño oxidativo. Una avena caliente, con un toque de canela (que también tiene propiedades circulatorias), es reconfortante y beneficiosa.

  3. Un trozo pequeño de chocolate negro (mínimo 70% cacao): El cacao puro es rico en flavonoides, compuestos que mejoran la elasticidad de los vasos sanguíneos y favorecen la producción de óxido nítrico. Unos 20 gramos (dos onzas aproximadamente) pueden ser un dulce y saludable final para la cena.

  4. Un vaso pequeño de jugo de remolacha (betabel) natural: La remolacha es quizás el alimento más estudiado para este fin. Su alto contenido en nitratos naturales se convierte en óxido nítrico en el cuerpo, mejorando de manera significativa la dilatación de los vasos sanguíneos y el flujo sanguíneo periférico. Consumirlo unas dos horas antes de dormir puede ser muy efectivo.

La regla de oro es la moderación y la horario. Esta merienda debe ser ligera y consumirse al menos una hora y media antes de acostarse para permitir una digestión adecuada. Este hábito, combinado con otros como elevar ligeramente los pies con un cojín al dormir, mantenerse hidratado durante el día y realizar paseos suaves, forma parte de un enfoque integral para cuidar la circulación y garantizar noches más tranquilas y piernas más ligeras al despertar.

 

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