Como MÉDICO DEL CORAZÓN, INSISTO a los mayores a tomar esta vitamina que destapa las venas

Como médico del corazón, mi prioridad es compartir recomendaciones basadas en evidencia científica que realmente impacten la calidad de vida de mis pacientes, especialmente en la edad adulta. En ese contexto, insisto en la importancia crítica de un nutriente que, si bien no "destapa" arterias de forma literal o inmediata como un desatascador, desempeña un papel fundamental en la protección y el mantenimiento de la salud vascular: la vitamina K2.

La afirmación de "destapar las venas" suele asociarse a un efecto milagroso contra la aterosclerosis, la acumulación de placa en las arterias. Aunque ningún nutriente obra milagros, la vitamina K2 actúa como un director de tráfico esencial para el calcio en nuestro organismo. Su función principal es asegurar que el calcio, obtenido de la dieta o suplementos, se deposite donde debe estar: en los huesos y los dientes, y no donde puede ser nocivo: en las paredes arteriales y los tejidos blandos.

Este mecanismo es vital para la salud cardiovascular. La calcificación vascular, es decir, la acumulación de calcio en las arterias, es un factor de riesgo independiente y un fuerte predictor de eventos como infartos e ictus. La vitamina K2, específicamente en su forma MK-7, activa proteínas como la osteocalcina (que fija el calcio en los huesos) y la matriz Gla-proteína (MGP) (que inhibe la calcificación de los vasos sanguíneos). En esencia, ayuda a "limpiar" las arterias del calcio mal depositado y a mejorar su elasticidad.

Mientras que la vitamina K1 (presente en verduras de hoja verde) es crucial para la coagulación, la K2 proviene principalmente de alimentos fermentados como el natto (soja fermentada japonesa), algunos quesos curados (como el gouda y el brie), la yema de huevo y el hígado. Su deficiencia es más común de lo que se cree, y su suplementación ha demostrado en estudios mejorar la rigidez arterial y reducir el riesgo cardiovascular.

Por ello, a mis pacientes mayores, a quienes el riesgo vascular se incrementa, les recalco: incluir o suplementar con vitamina K2 (MK-7) es una estrategia proactiva de gran valor. Es un protector silencioso que trabaja desde dentro para mantener las arterias más limpias y flexibles. Esta recomendación, por supuesto, se enmarca dentro de un estilo de vida cardiosaludable: una dieta mediterránea, ejercicio regular, control de la presión arterial y abstención del tabaco. La vitamina K2 es una pieza poderosa, pero no la única, en el complejo rompecabezas de un corazón sano para toda la vida.

 

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