PERSONAS MAYORES, ¡Coman ESTO antes de acostarse para aumentar el flujo
as piernas hinchadas, los pies fríos, esa sensación de hormigueo que no te deja dormir o los calambres que te despiertan a las tres de la madrugada. Si eres mayor de 60 años, seguro que sabes de lo que hablo. La circulación sanguínea se ralentiza con la edad, y por las noches, cuando el cuerpo se relaja, los problemas de flujo se notan aún más. Mi padre, que tiene 78 años y unas piernas que parecen dos troncos hinchados, ha probado medias de compresión, cremas y hasta medicamentos. Pero lo que realmente le cambió las noches fue algo mucho más sencillo: un pequeño puñado de frutos secos y una fruta específica justo antes de acostarse.
¿Qué es eso que deben comer las personas mayores antes de dormir para activar la circulación? Un puñado de nueces y medio plátano.
Parece demasiado simple, ¿verdad? Pero tiene una explicación científica muy clara. Las nueces son el fruto seco más rico en arginina, un aminoácido que el cuerpo convierte en óxido nítrico. ¿Y qué hace el óxido nítrico? Relaja las paredes de las arterias y las venas, permitiendo que la sangre fluya con más libertad. Es como si ensancharas una tubería vieja para que el agua pase sin presión. Además, las nueces aportan ácidos grasos omega-3, que reducen la inflamación de los vasos sanguíneos y evitan que la sangre se espese.
El plátano, por su parte, es rico en potasio. El potasio es fundamental para regular la presión arterial y para que los músculos de las piernas se contraigan y relajen correctamente. La falta de potasio es una de las principales causas de los calambres nocturnos. Cuando comes medio plátano antes de dormir, le das a tus músculos lo que necesitan para no crisparse durante la noche.
¿Cómo se toma? Muy fácil. Media hora antes de acostarte, pica tres o cuatro nueces (no más, porque son calóricas) y cómetelas junto con medio plátano. Mastica bien las nueces para que se liberen mejor sus nutrientes. Si prefieres algo caliente, puedes triturar las nueces con el plátano y un poco de leche vegetal caliente, pero lo más efectivo es comerlos sólidos, porque la masticación activa enzimas digestivas que ayudan a absorber mejor la arginina.
Mi padre lleva tres meses haciendo esto cada noche. Antes se despertaba dos o tres veces con calambres en las pantorrillas. Ahora duerme del tirón. Antes amanecía con los tobillos tan hinchados que no podía ponerse los zapatos. Ahora apenas se le notan. Y lo mejor: sus pies, que siempre estaban helados incluso en verano, ahora están tibios cuando se levanta.
Eso sí, si la persona mayor tiene problemas de riñón, debe consultar antes con el médico por el potasio del plátano. Y si toma anticoagulantes, también conviene preguntar, porque las nueces tienen vitamina K. Pero para la mayoría, este pequeño ritual nocturno es un aliado enorme. No cuesta casi nada, no tiene efectos secundarios y, sobre todo, funciona. Piernas más ligeras, pies calientes y un sueño reparador. ¿Qué más se puede pedir?