Prepara la crema de bicarbonato, ponla antes de dormir. Adiós arrugas y manc
Mi madre tiene 71 años y una paciencia infinita. Durante años se gastó una fortuna en cremas antiarrugas y despigmentantes que prometían borrar las manchas de la edad. Algunas funcionaban un poco, pero la mayoría solo aligeraban la cartera. Hasta que una tía lejana, de esas que viven en el campo y todavía usan remedios de sus abuelas, le dio una receta tan sencilla que mi madre casi la ignora. "Bicarbonato", le dijo. "Solo bicarbonato mezclado con un par de cosas más. Te lo pones antes de dormir y en un mes las manchas empiezan a clararse y las arrugas finas desaparecen". Mi madre lo probó con escepticismo. Hoy, dos años después, tiene la cara más limpia que yo, y eso que le saco treinta años.
La crema de bicarbonato no es magia, pero se le acerca. El bicarbonato de sodio es un exfoliante físico suave que elimina las células muertas acumuladas en la superficie de la piel. Esas células son las que apagan el brillo, acentúan las arrugas y hacen que las manchas se vean más oscuras de lo que realmente son. Al retirarlas, la piel de debajo, más fresca y joven, sale a la luz. Pero ojo: el bicarbonato solo es demasiado agresivo si se usa a diario. Por eso esta crema casera lo combina con ingredientes hidratantes y calmantes.
¿Cómo se prepara? Necesitas: una cucharadita de bicarbonato de sodio (finito, sin grumos), una cucharadita de aceite de coco virgen (hidrata profundamente y tiene propiedades antibacterianas) y una cucharadita de aloe vera puro (calma, regenera y aporta frescor). Mezcla todo en un recipiente pequeño hasta obtener una pasta homogénea, de textura similar a una crema espesa. Si queda muy seca, añade un par de gotas de agua. Si muy líquida, un poco más de bicarbonato.
La aplicación es sencilla pero requiere seguir unos pasos importantes. Antes de acostarte, lávate bien la cara con agua tibia y jabón neutro. Sécate dando toques suaves. A continuación, extiende una capa fina de la crema de bicarbonato sobre las zonas con arrugas (patas de gallo, entrecejo, surco nasogeniano) y sobre las manchas oscuras. No frotes con fuerza: el bicarbonato ya exfolia por sí solo. Déjala actuar exactamente diez minutos. Notarás un ligero cosquilleo o tirantez, es normal. Pasado ese tiempo, retira con agua tibia y una esponja suave, sin restregar. Por último, aplica tu crema hidratante habitual. Y ya está, a dormir.
¿Qué resultados puedes esperar? Las primeras noches notarás la piel más suave y luminosa. A la semana, las arrugas finas empezarán a verse menos marcadas. Al mes, las manchas solares comenzarán a aclararse. Pero atención: esta crema solo debe usarse dos veces por semana, no más. El bicarbonato es alcalino y el exceso puede dañar la barrera natural de la piel, dejándola sensible y roja. Alterna las noches de aplicación con noches de descanso.
Mi madre la usa los martes y los viernes, religiosamente. Cuando sus amigas del parque le preguntan cómo tiene la cara tan limpia a sus 71 años, ella sonríe y dice: "Bicarbonato, aceite de coco y aloe vera. Ni mil euros en cremas". Las manchas no han desaparecido por completo, porque algunas son muy profundas, pero se han aclarado tanto que apenas se notan. Y las arrugas de expresión, esas que la hacían parecer enfadada todo el tiempo, han suavizado muchísimo. Pruébalo un mes, solo dos noches por semana. Tu piel y tu bolsillo te lo agradecerán.