PERSONAS MAYORES: Consuma esto antes de acostarse para aumentar el flujo sanguíneo
Cuando se cumplen años, el cuerpo empieza a hablar un idioma diferente. Las piernas ya no responden con la misma rapidez. Los pies se enfrían incluso en pleno verano. Esas sensaciones de hormigueo o esa pesadez que aparece al atardecer no son "normales", aunque muchas personas mayores las hayan normalizado. Son señales de que la sangre no está fluyendo como debería, especialmente hacia las extremidades. Pero hay una respuesta sencilla, natural y deliciosa que puede tomarse justo antes de cerrar los ojos. Y funciona.
El secreto está en una combinación de tres alimentos que, ingeridos juntos media hora antes de acostarse, activan la circulación periférica como ningún fármaco de venta libre podría hacerlo. El primero es el jengibre fresco. Una rodaja del tamaño de un dedo pulgar, rallado finamente. El jengibre contiene gingeroles, compuestos que dilatan los vasos sanguíneos pequeños, esos que llevan sangre caliente hasta los dedos de los pies y las puntas de los dedos de las manos. Sin jengibre, esos vasos tienden a estrecharse con la edad.
El segundo es una cucharada de miel cruda. No la miel pasteurizada que viene en ositos de plástico, sino la miel opaca, cristalizada, que todavía conserva sus enzimas vivas. La miel mejora la elasticidad de las arterias y aporta glucosa de liberación lenta, para que el sistema nervioso autónomo, que regula la circulación, funcione sin sobresaltos durante la noche.
El tercero es dos cucharadas de yogur natural o kéfir. Los probióticos del yogur no solo mejoran la digestión; investigaciones recientes han demostrado que un intestino sano produce menos sustancias inflamatorias que dañan las paredes de los vasos sanguíneos. Menos inflamación, mejor flujo.
La forma de tomarlo es simple: mezcla el jengibre rallado con la miel y el yogur hasta obtener una pasta homogénea. Consume esta mezcla treinta minutos antes de acostarte. Durante los primeros días, tal vez notes un leve calor en los pies. Ese calor es la sangre que vuelve a lugares donde había dejado de llegar.
No se trata de un milagro de una noche. Pero después de dos semanas consumiendo esto cada noche, las piernas se sienten más ligeras al despertar, los pies duermen menos fríos y esa sensación de "alfileres y agujas" se vuelve cada vez más rara. La naturaleza no abandona a las personas mayores. Solo hay que saber qué pedirle y a qué hora. Antes de dormir es el momento. El jengibre, la miel y el yogur son la respuesta.