LA MEJOR VITAMINA PARA CURAR LA NEUROPATÍA Y EL DAÑO NERVIOSO
El hormigueo constante en los dedos, esa sensación de caminar sobre piedras pequeñas con los pies descalzos, el ardor que aparece sin motivo o la molesta sensación de que las manos y los pies se han dormido y no terminan de despertar. Si sufres de neuropatía, sabes exactamente de lo que estoy hablando. El daño nervioso puede tener muchas causas: diabetes, quimioterapia, consumo de alcohol, deficiencias nutricionales o simplemente el paso de los años. Y aunque los médicos suelen recetar medicamentos para calmar el dolor, pocos te hablan de la herramienta más poderosa y natural que existe para reparar el nervio dañado desde su origen: la vitamina B12 en su forma activa, la metilcobalamina.
¿Por qué la B12 y no otra vitamina? Porque la vitamina B12 es esencial para mantener la vaina de mielina, esa capa grasosa que recubre los nervios como si fuera el plástico aislante de un cable eléctrico. Cuando los niveles de B12 son bajos, la mielina se debilita, se agrieta o se destruye. El nervio queda expuesto y empieza a enviar señales erráticas al cerebro: hormigueo, dolor punzante, sensación de quemazón, pérdida de sensibilidad o debilidad muscular. Sin B12 suficiente, el nervio no puede repararse, por más analgésicos que tomes.
El problema es que la deficiencia de B12 es mucho más común de lo que crees, especialmente en adultos mayores de 60 años. ¿La razón? Con la edad, el estómago produce menos ácido clorhídrico y menos "factor intrínseco", una proteína que es indispensable para absorber la B12 de los alimentos. Además, millones de adultos mayores toman medicamentos que bloquean la absorción de B12, como la metformina (para la diabetes) y los inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol (para la acidez o el reflujo). El resultado: puedes comer carne, pescado y huevos todos los días y aún así tener niveles bajos de B12.
¿Qué tipo de B12 es la mejor para la neuropatía? La metilcobalamina, no la cianocobalamina (que es la forma sintética y más barata). La metilcobalamina es la forma activa que tu cuerpo puede usar de inmediato sin necesidad de convertirla. Numerosos estudios clínicos han demostrado que la metilcobalamina en dosis altas (1000 a 5000 microgramos diarios) puede estimular la regeneración nerviosa y reducir significativamente el dolor neuropático en cuestión de semanas.
La forma de administración también importa. Las inyecciones son las más efectivas porque evitan el problema de absorción del estómago. Pero si no quieres o no puedes inyectarte, las tabletas sublinguales de metilcobalamina (que se disuelven debajo de la lengua) son una excelente alternativa, ya que pasan directamente al torrente sanguíneo. Antes de automedicarte, pide un análisis de sangre para medir tus niveles de B12. El rango "normal" de laboratorio suele ser muy bajo (200 pg/ml), pero los neurólogos recomiendan mantenerlo por encima de 500 pg/ml para la salud nerviosa óptima.
Si además combinas la B12 con ácido alfa lipoico (otro potente antioxidante neuroprotector) y benfotiamina (una forma de vitamina B1 que llega a los nervios), los resultados se potencian. Pero si hay una vitamina que merece el título de la mejor para curar la neuropatía y el daño nervioso, esa es la B12 metilcobalamina. Tus nervios no se van a reparar solos. Necesitan esta vitamina. Y ahora que lo sabes, puedes darles lo que llevan años pidiéndote a gritos.