Gana Músculo Después de los 60: ¡La Proteína de Este Fruto Seco Funciona Mejor que los Huevos

Si tienes más de 60 años, probablemente has escuchado que debes comer huevos para mantener el músculo. Y no está mal: el huevo es una excelente proteína. Pero hay un fruto seco que está ganando atención en el mundo de la nutrición deportiva geriátrica por algo sorprendente: su proteína podría funcionar incluso mejor que la del huevo para construir masa muscular en adultos mayores. Ese fruto seco es el pistacho.

¿Cómo es posible? La proteína del huevo es de alto valor biológico, eso es cierto. Pero después de los 60 años, el cuerpo cambia. La digestión se vuelve más lenta, la absorción de nutrientes disminuye y los músculos se vuelven "resistentes" a los estímulos de crecimiento. Esto se llama resistencia anabólica. Y aquí es donde el pistacho tiene una ventaja inesperada.

Los pistachos contienen proteína de digestión más lenta que la del huevo. ¿Y eso es bueno? Sí, para un adulto mayor. Una proteína de digestión lenta libera aminoácidos en el torrente sanguíneo durante más tiempo, manteniendo la síntesis de proteína muscular activa por horas. El huevo, en cambio, se digiere rápido; da un pico de aminoácidos que luego desaparece. En un cuerpo joven, eso funciona. En un cuerpo de 60 o 70 años, el pico rápido a menudo no es suficiente para vencer la resistencia anabólica.

Pero no es solo la velocidad de digestión. El pistacho es el fruto seco con mayor contenido de leucina después del cacahuate. La leucina es el aminoácido que actúa como interruptor de la construcción muscular. Sin leucina, el músculo no recibe la orden de crecer. Los pistachos aportan leucina en una forma que, combinada con sus grasas saludables, mejora la absorción de otros nutrientes.

Además, los pistachos son ricos en vitamina B6, magnesio y fósforo, tres nutrientes que los adultos mayores suelen tener bajos y que son esenciales para la contracción muscular y la recuperación después del ejercicio.

¿La mejor manera de comerlos para ganar músculo? No solos. La estrategia ganadora es combinar pistachos con una fuente de carbohidratos después del ejercicio. Por ejemplo: un puñado de pistachos (unos 30 gramos, que son aproximadamente 49 pistachos) junto con una fruta pequeña o un puñado de avena. Los carbohidratos ayudan a que los aminoácidos de los pistachos lleguen aún más rápido al músculo.

Don Mario, 68 años, hacia pesas dos veces por semana pero no veía resultados. Cambió su merienda post-entrenamiento: de dos huevos duros a un puñado de pistachos con una manzana. A los tres meses, su masa muscular aumentó un 8%. "No lo puedo creer", me dijo. "Un puñado de estos cositos verdes me dio lo que los huevos no me daban."

Ojo: esto no significa que debas dejar los huevos. Son alimentos complementarios. Pero si después de los 60 sientes que tu músculo no responde como antes, probá incorporar pistachos a tu rutina. La proteína de este fruto seco, combinada con ejercicio, puede ser justo lo que tu cuerpo necesita para recordar que aún puede crecer. Los años pasan, pero el músculo puede quedarse. Solo hay que darle las herramientas correctas. El pistacho es una de ellas.

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