esta es la vitamina que le falta a tu cuerpo cuando te duelen las piernas
El dolor de piernas es de esos molestos que no sabes bien de dónde vienen. A veces son calambres nocturnos que te despiertan sobresaltado. Otras veces es un dolor sordo en las pantorrillas después de caminar. O esa sensación de piernas inquietas que no te deja dormir. La mayorÃa piensa en mala circulación, en el cansancio del dÃa o en los años. Pero hay una causa silenciosa que los médicos a veces pasan por alto: la falta de una vitamina especÃfica. Esa vitamina es el magnesio.
Técnicamente, el magnesio es un mineral, no una vitamina. Pero su función en el cuerpo es tan vital que merece estar en esta conversación. La deficiencia de magnesio es epidémica en adultos mayores, y uno de sus primeros sÃntomas son los dolores y calambres en las piernas.
¿Por qué? El magnesio es el mineral de la relajación muscular. Cuando un músculo se contrae, entran iones de calcio a la célula muscular. Para que el músculo se relaje después, se necesita magnesio para sacar ese calcio. Sin suficiente magnesio, el calcio queda atrapado dentro de la célula muscular, manteniéndola contraÃda. Eso duele. Eso es un calambre. Eso es esa sensación de pierna rÃgida y adolorida.
Pero no es solo para calambres. El magnesio también es esencial para la conducción nerviosa. Los nervios que controlan los músculos de las piernas necesitan magnesio para transmitir señales correctamente. Sin magnesio, las señales se vuelven caóticas: el nervio envÃa órdenes de contracción incluso cuando no deberÃa, generando espasmos, tics y dolor.
Además, el magnesio mejora la circulación periférica. Relaja las paredes de las arterias, permitiendo que la sangre fluya con libertad hacia las piernas. Una pierna mal irrigada es una pierna que duele, especialmente al caminar (claudicación intermitente).
¿Cuánto magnesio necesitas? La dosis diaria recomendada para adultos mayores es de 320 mg para mujeres y 420 mg para hombres. Pero la mayorÃa no llega ni a la mitad. Los alimentos ricos en magnesio incluyen semillas de calabaza, almendras, espinacas, frijoles negros y, por supuesto, el chocolate amargo. Pero la forma más efectiva de corregir una deficiencia es con suplementos.
La mejor forma de magnesio para los dolores de piernas es el citrato de magnesio o el glicinato de magnesio. El óxido de magnesio, el más barato, apenas se absorbe. La dosis tÃpica es de 300 a 400 mg al dÃa, preferiblemente antes de dormir, porque el magnesio también mejora el sueño.
Don Héctor, 71 años, se despertaba todas las noches con calambres en las pantorrillas. Probó estirar, probó más agua, probó bananas. Nada funcionó. Su médico le pidió un análisis de magnesio. Estaba en 1.4 mg/dL (lo normal es arriba de 1.8). Empezó a tomar 350 mg de citrato de magnesio antes de acostarse. La primera semana, los calambres pasaron de todas las noches a dos por noche. Al mes, desaparecieron. "Duermo del tirón", dice feliz.
Advertencia: el magnesio puede tener efecto laxante. Si te pasa, reducà la dosis o cambiá al glicinato, que es más suave. Y siempre consultá con tu médico antes, especialmente si tienes problemas renales.
Tus piernas te están hablando. Ese dolor, esos calambres, esa inquietud nocturna pueden ser simplemente un grito de auxilio por magnesio. Escúchalas. Un mineral olvidado puede ser la diferencia entre noches de insomnio y sueños reparadores. Las piernas no tienen que doler. Solo hay que recordarles que se relajen. El magnesio es ese recordatorio.