Olvídate de caminar! Haz estos 5 ejercicios después de los 60
Caminar es saludable, no lo discuto. Pero con los años, las rodillas duelen, la espalda protesta y el simple hecho de dar una vuelta a la manzana puede convertirse en una penitencia. ¿Y si le dijera que hay formas más inteligentes de activar el cuerpo sin golpear las articulaciones contra el suelo? Aquí van cinco ejercicios que están ayudando a personas mayores a recuperar lo que la caminata ya no les daba.
Primero: la bicicleta en el aire. Tumbado boca arriba sobre una colchoneta, eleva las piernas y pedalea lentamente. No hay peso corporal, no hay impacto. Este movimiento lubrica las caderas, activa la circulación de las piernas y fortalece el abdomen sin que usted lo note. Treinta segundos alternos y descanse.
Segundo: el gato-vaca en silla. Sentado con la espalda recta, al llevar el pecho hacia adelante y luego redondear la columna como un gato enfadado. Parece sencillo, pero moviliza vértebra por vértebra la zona lumbar, esa que duele tras horas viendo televisión. Además mejora la respiración.
Tercero: la elevación de talones agarrándose a una silla. De pie y con apoyo firme, suba y baje los talones a ritmo lento. Parece un movimiento tonto, pero activa la bomba muscular de la pantorrilla, esa que empuja la sangre de regreso al corazón. Adiós pies hinchados.
Cuarto: los brazos que abrazan el cielo. Sentado o de pie, abra los brazos en cruz y luego crúcelos por delante del pecho como si se abrazara a sí mismo. Abra de nuevo y cruce alternando cuál va arriba. Esto moviliza hombros y pectorales, zonas que se encogen con la mala postura.
Quinto: la marcha sentado. Imite el movimiento de caminar pero sin levantarse de una silla firme. Levante una rodilla, luego la otra, y agregue braceo. Es caminar sin castigar las articulaciones. Puede hacerlo mientras mira su programa favorito.
La clave no es sudar ni agotarse. La clave es moverse a diario, sin excusas, con estos ejercicios que respetan los límites de la edad pero desafían la pereza. Olvídese de las largas caminatas si ya no le sirven. Pruebe esto durante tres semanas. Su cuerpo le enviará una nota de agradecimiento.